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20 diciembre 2010

Diabulimia



Personas con diabetes mellitus (DM) que tienen episodios compulsivos de comer, seguidos por la inducción al vómito, uso de laxantes, ayuno, ejercicio excesivo y abstención del uso de insulina son las que sufren de diabulimia.

Algunos estudios controlados recientes sugieren que entre personas con diabetes mellitus tipo 1 (DM1), existe un aumento del riesgo de padecer trastornos secundarios de la conducta alimentaria. De allí, algunas chicas jóvenes con DM corren un riesgo dos veces y medio mayor de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria que las mujeres de la misma edad sin DM.

Cuando hablamos de "trastorno de la conducta alimentaria," nos estamos refiriendo a la compulsión de comer o de dejar de hacerlo, de un modo que afecte a la salud física y mental. Uno de los más frecuentes y conocidos trastornos es la bulimia nerviosa, en la cual las personas (que no necesariamente tienen DM) se dan un atracón de comida y, después, siguen un comportamiento compensatorio, que se define como "purga".

La purga elegida por cada persona puede ser diferente. Puede tomar la forma de vómitos, ayuno, exceso de ejercicio, uso de medicamentos tales como laxantes o, lo que es más grave, en personas con DM1, restricciones intermitentes de insulina (administrarse dosis reducidas de insulina u omitirlas) con el fin de perder peso.

Los trastornos en la alimentación no sólo afectan el estado de nutrición y el estado emocional, sino que imposibilitan el control de la glucosa sanguínea, dando como resultado hospitalizaciones por cetoacidosis diabética y un aumento del riesgo y de la frecuencia de que aparezcan complicaciones diabéticas como amputaciones, ceguera, daño en riñones y nervios, etcétera.

¿Por qué lo hacen?

El hecho de que las personas con DM decidan no administrarse insulina puede derivarse porque, según demostró el Ensayo sobre el Control de la Diabetes y sus Complicaciones (DCCT, 1993), el control diabético intensivo mediante insulina puede ir asociado a un aumento de peso.
Además de los factores individuales, familiares y sociales, otro problema específico de tener DM1 que contribuyen a la insatisfacción con el propio cuerpo es un ineficaz asesoramiento nutricional, ya que si no se logra controlar la glucosa sanguínea con la alimentación, esto podría derivar en que aumenten los sentimientos de fracaso, impotencia y estrés. Por otro lado, el descontrol de la glucosa sanguínea podría conllevar ciclos con episodios alternos de ingestión restringida y voraz de alimentos.
Unos niveles correctos de glucemia mejoran el control del peso. El primer desafío que afrontan la mayoría de las personas con DM1 es el aumento normal de peso asociado al inicio de la insulina en la persona recién diagnosticada con DM1. Para evitar problemas, podría resultar de ayuda indicar que el comer demasiados carbohidratos concentrados requerirá mucha insulina y la posibilidad de aumentar de peso en un grado no normal.
Con el fin de reducir el riesgo, las personas con DM1 pueden aprender a tratar un episodio de hipoglucemia de forma efectiva y a equilibrar la ingesta de los alimentos con el fin de lograr sus metas glucémicas y para regular su peso.
Además, el hecho de tener niveles normales de glucosa en sangre, reduce el riesgo de tener conductas compulsivas, como tener demasiado apetito, ansiedad, etcétera.

De todas formas, esto es un trabajo que deberá ser nuestro porque conserva nuestra salud. Aunque al principio necesitemos ayuda para acostumbrarnos a las nuevas recomendaciones, no habrá que dejar todo el tratamiento ni a padres ni al equipo sanitario (Educador en Diabetes Certificado, médico, nutricionista, enfermera).
La persona con DM1 tiene la responsabilidad de aprender a "escuchar" a su cuerpo y sus "mensajes" acertados y así sabrá acertar en el automanejo de la glucosa sanguínea que necesita para conservar la salud. Nadie puede conocer el cuerpo y sus requerimientos tanto como la propia persona que vive con su DM las 24 horas del día.

Publicado en DIETA SANA, España, diciembre 2010, páginas 40-41. Ver versión impresa

1 comentario:

Farmacia dijo...

Muy interesante el artículo, si puedo contribuir a ampliar la información quiero comentar que la diabetes y la obesidad tambien es muy importante de vigilar ya que aumenta en gran medida el riesgo de padecer cancer, os dejo este enlace al respecto: http://blogdefarmacia.com/la-diabetes-y-la-obesidad-aumentan-el-riesgo-de-padecer-cancer/